El Ronco Montoya
alias Alfonso Montoya Calderón (1905-1976), nació en la ciudad de Neira, Caldas, Colombia.  Desde su adolescencia se dedicó a recorrer el mundo, o su mundo, que coincidía con las fronteras patrias.  Su extenso peregrinaje por todos los caminos le dio un gran conocimiento de las personas y de las cosas, que unidas a la formidable imaginación de solitario, aumentaron sus vivencias, que narró con gracia y estupendo humor en las tertulias más variadas.  El primer libro lo publicó a comienzos de 1961.  Su producido, porque él mismo lo vendía y si uno se descuidaba se lo leía, le sirvió de pensión y de viáticos para seguir “mascando aguardiente” y alpargatiando por los caminos de su amada Colombia.

Se lee en la solapa de uno de sus libros: "Un libro no se hace nunca con inteligencia, ni con el alma, ni con esos dones metafísicos que son caros a ciertos espíritus idealistas.  Un libro auténtico es aquel que se escribe con el cuerpo, en el que están reunidos el sudor, el pelo, la respiración, el amor, las vísceras, los zapatos rotos, las células cerebrales, el sufrimiento, los éxtasis, la esperanza y la desesperación…”.

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El Soldado Ruso en la Guerra

Alfonso Montoya Calderón

Dice el Rrronco:

El soldado ruso en la guerra tiene dos problemas: que lo manden al frente o que lo vuelvan a la retaguardia; si lo vuelven a la retaguardia, no tiene problemas; pero si lo mandan al frente, tiene dos problemas: que lo maten o que lo dejen vivo; si lo dejan vivo, no tiene problema; pero si lo matan, tiene dos problemas: que lo entierren o que lo dejen en la superficie de la tierra; si lo entierran, no tiene problema; pero si lo dejan en la superficie de la tierra, tiene dos problemas: que vengan las aves de rapiña y se lo coman o que se vuelva ceniza y se lo lleve el viento; si se lo comen las aves de rapiña, no tiene problema; pero si se vuelve cenizas y se lo lleva el viento, tiene dos problemas: que lo cojan las fábricas de papel bond o que lo cojan las fábricas de papel higiénico; si lo cogen las fábricas de papel bond, no tiene problema; pero si lo cogen las fábricas de papel higiénico, tiene dos problemas: que lo use un hombre o que lo use una mujer; si lo usa un hombre, no tiene problema; pero si lo usa una mujer, tiene dos problemas: que lo manden al frente o que lo manden a la retaguardia.