Fall 2008 / Spring 2009  (Go back to current issue)

Enrique Solinas

(Buenos Aires, 1969). Es profesor en Letras y Ciencias de la Comunicación y Licenciado en Letras. Desde 1989 colabora con publicaciones del país y del exterior. Publicó en poesía Signos Oscuros (1995), El Gruñido (1997), El Lugar del Principio (1998) y Jardín en Movimiento (2003). En narrativa publicó La muerte y su conversación (2007). Su obra forma de parte de antologías nacionales e internacionales, siendo parcialmente traducido al inglés y al portugués.


Literatura

by Enrique Solinas



Por una calle de París —una mañana de frío, como tantas otras— una mujer corría desnuda mientras lloraba. A nadie le llamó la atención su falta de ropa como tampoco las huellas que iba dejando en la nieve; en cambio, su llanto sí conmocionó a todos los que la vieron pasar. La mujer desnuda lloraba, lloraba y corría hasta perderse detrás del horizonte, en otras calles donde seguramente nuevos transeúntes la mirarķan sin prestarle demasiada atención. Quedarían impactados por su llanto, las lágrimas cayendo desde sus ojos hasta la nieve, la nieve perforada por el calor.

Quien la ha visto pasar sabe que esa mujer amó demasiado. La delata su llanto, su expresión, su carrera hacia aquello que es imposible. Quien la ha visto pasar sabe que esa mujer sufrió un asalto. Le quitaron la ropa, el dinero, su cartera; sabe del peligro de las ciudades que devoran como lobo a las jóvenes solitarias y vírgenes.

Lo cierto es que esa mañana una mujer corría desnuda por las calles de París. Lloraba como nunca o como todos lloramos en soledad. Quien la ha visto pasar le ha inventado una historia más parecida a una experiencia personal que a la verdad de los hechos.

Lo cierto es que esa mañana contagió de creación infinita a los que la miraron, y la mujer desde entonces continua corriendo, firme y absoluta, dentro del pensamiento de cada hombre para que —por favor— de una buena vez por todas, le encontremos un piadoso final, con alegría y con tristeza.